DELIRIO Y UMBRAL. Un canto para nosotros. Ciertos ocultistas afirman que en la más completa oscuridad habita el «negro perfecto». Es ahí donde los contrarios preparan su resolución, donde surgen los destellos de la nueva luz. Se trata en cualquier caso de un don a restituir. El don de las palabras usadas para vincular lo separado. En la sima de la historia, en el desborde de lo intolerable, lo grotesco anega la sensibilidad. Pero el rechazo, al nombrarlo, se ilumina. Un mundo para nosotros, en ese momento de lo maravilloso que materializa la poesía. Canto como lámpara sobre el zócalo de los poetas: Blok, Lautréamont, Trakl y otros aún: Dickinson, Apollinarie, Reverdy A partir de lo real como fulguración de presencia.