Mireia tiene diecisiete años y un sueño: triunfar en el fútbol. Una lesión la obliga a apartarse un tiempo del campo, mientras se juegan el ascenso del equipo. Mireia se desahoga escribiendo a su gran ídolo, Taylor Swift, cuyas canciones parecen tener las palabras justas para cada momento. El fin de curso se convierte en un cóctel explosivo: estudiar para la PAU, prepararse la prueba para jugar en el Barça B, que la cojan en el misterioso videoclip al que se ha apuntado y Pol, su novio. Pase lo que pase, Mireia lo tiene claro: el futuro la espera.