"Durante décadas nos han contado que los grandes vinos nacen del terroir: del suelo, del clima, de la tradición. Pedro Ballesteros MW, una de las voces más respetadas del vino internacional, se atreve aquí a cuestionar esa verdad casi sagrada. Y propone una idea tan sencilla como revolucionaria: el vino no lo hace la tierra, lo hacen las personas.