«Una serpiente deambula por las calles de Santiago», se dice al comienzo de esta novela que hace del desborde y del callejeo su espíritu. Baltazar, el protagonista, es un atractivo prostituto que recorre plazas y bares a fines de la década del sesenta y comienzos de los setenta buscando clientes. No le faltan. Dos de ellos, jóvenes como él, pertenecen a sectores sociales y políticos enfrentados, pero coinciden en el deseo que los quema y que los lleva al mundo de Baltazar, la noche, los cines triple equis, las fiestas interminables y los cabarets donde se encuentran personajes de todo tipo. Pero el convulso presente político de Chile permea las relaciones, las conversaciones y los planes, arrojando una sombra espesa y dolorosa sobre el porvenir. Alfredo Andonie, en su primera y arrojada novela, presenta este relato a través de una escritura que no es ajena a los impulsos sensuales de sus personajes, una escritura serpenteante, erótica, que apoyada en una sólida estructura ofrece el fresco de un tiempo alucinante, embriagador.